Vuelcos de la vida

A veces la vida te da un vuelco
y te quedas hundido y solo
en lo profundo de un gran pozo
llegando a volverte, incluso, loco.
Pueden llegar a pasar años
en que vivas de tu propio engaño,
de tus paranoias y de tus delirios.
Créeme que pueden parecer siglos…

Nada de lo que intentes saldrá adelante,
sentirás como si murieras por instantes,
pensarás que todos son unos farsantes;
volviense todo una espiral delirante.
Nadie querrá quedarse a tu lado,
recordarás cada uno de tus pecados,
renegarás del pasado
y te sentirás maniatado.
A veces, incluso lo estarás,
pues en el hospital acabarás
encerrado en un pabellón de locos,
de los que en realidad lo están pocos.

Llegará un día en que lo sabrás,
qué mil veces te culparás
pero quieto te quedarás
esperando tu final.
Yo el mío espero impaciente,
pues aunque dé miedo la muerte
mucho más miedo da la vida
cuándo te cierran toda salida.
Sólo piensa cuándo eso ocurra,
que para otros la vida es mas dura,
y aunque sea triste consuelo
hay quién ni puede permitirse el duelo.
Yo quiero gritar por todos ellos
Por esos seres tan bellos
Que son todos los benditos lunáticos
Malditos centros psiquiátricos
Donde el aislamiento y la tortura
Dicen que sirve de cura
Para algo que ni conocen
Los que podamos alcemos las voces,
cantemos, bailemos, pintemos,
escribamos historias de prisioneros
de la medicación psiquiátrica.
No basta hacerla mediática,
pues los medios mienten más que hablan
y dicen lo que diga el que paga.
Si quieres probar la locura en tus carnes,
prueba a decir, tan sólo, verdades.
Acabarás diagnosticado
y sin control medicado.
Y si acabas pensionado,
ya será un jodido milagro.


Publicado

en

por

Etiquetas:

Comentarios

Deja una respuesta